Un ambiente laboral saludable disminuye el estrés, mejora el estado de ánimo y reduce las tasas de ausentismo.
Empleados satisfechos y mentalmente sanos rinden mejor, tienen más energía y se comprometen más con sus tareas.
Prevenir el desgaste laboral y las tensiones emocionales evita que los empleados falten al trabajo o renuncien
La evaluación de los riesgos psicosociales permite a las empresas cumplir con las regulaciones legales en materia de seguridad y salud en el trabajo.